Hide Message

Updating the Resource Centre Digital Platform

The Business & Human Rights Resource Centre is at a critical point in its development. Our digital platform is home to a wealth of information on business and human rights, but hasn’t had a visual refresh for a number of years.

We will soon be updating the site to improve its usability and better serve the thousands of people that use our site to support their work.

Please take an advance peek at our new look, and let us know what you think!

Thank you,
Alex Guy, Digital Officer

Find Out More Hide Message

Empresas, Libertades Civiles y Defensores y Defensoras de los Derechos Humanos

Situación actual:

Las libertades civiles continúan reduciéndose en muchos países del mundo, a la vez que persisten los ataques contra los/las defensores/as de los derechos humanos. Las empresas contribuyen de manera significativa a mantener esta situación. En 2015 y 2016 registramos más de 400 casos de ataques contra defensores/as que trabajan a favor de la  rendición de cuentas de las empresas. Seguimos añadiendo nuevos casos a la base de datos de manera continua . Las empresas pueden desempeñar también una función positiva en la protección de los/las defensores/as de los derechos humanos y las libertades civiles, y son ya varias las que están empezando a hacerlo. Clic para más información sobre el modo en que las operaciones empresariales afectan a los/las defensores/as y sobre las razones por las cuáles  las empresas están tomando cada vez más medidas para proteger las libertades civiles y a los/las defensores/as. Más información en nuestras páginas especiales "Para Empresas" y "Para Defensores y Defensoras de los Derechos Humanos", indicadas en las pestañas en la parte superior.

Las libertades civiles y los/las defensores/as de los derechos humanos están siendo atacados: el respeto pleno de las libertades civiles interesa por igual a las empresas y a los/las defensores/as de los derechos humanos.

En todo el mundo, las libertades civiles y los/las defensores/as de los derechos humanos están siendo objeto de crecientes ataques, y el entorno en que la sociedad civil puede desarrollar libremente sus actividades se está reduciendo. Este fenómeno se da no sólo en países dirigidos por gobiernos represivos y autocráticos, sino también en democracias consolidadas. En particular se ataca constantemente el derecho a no sufrir violencia, la libertad de expresión, la libertad de asociación y de reunión, la libertad de información y el derecho a la privacidad. 2016 fue un año especialmente difícil para los derechos humanos: la política divisiva y la desigualdad están en auge, la intolerancia es moneda corriente en política y de valor creciente, y el riesgo de conflicto geopolítico y social es cada vez más real.

El trabajo de los/las defensores/as de los derechos humanos es esencial para las empresas y para el movimiento de los derechos humanos debido a su decisiva importancia para garantizar la responsabilidad y la rendición de cuentas de las empresas. Los/las defensores/as de los derechos humanos que se enfrentan a intereses empresariales –sean abogados/as de derechos humanos, activistas laborales y sindicalistas, defensores/as del derecho a la tierra y del medio ambiente, activistas contra la corrupción o periodistas– figuran entre los que mayor riesgo corren. Son agentes clave de cambio y contribuyen, en gran medida, a proteger los derechos humanos y el Estado de derecho. Por tanto, a las empresas y a los/las defensores/as de los derechos humanos les interesa por igual el respeto pleno de las libertades civiles, caracterizado por la ausencia de discriminación, un gobierno transparente y que rinde cuentas y la eliminación de la corrupción.

En este entorno cada vez más incierto, proteger las libertades civiles y a los/las defensores/as de los derechos humanos es una cuestión no sólo urgente, sino también de interés para cualquiera que necesite y valore la estabilidad, el Estado de derecho y las sociedades abiertas y libres.

Mientras el contexto operativo en que las empresas desarrollan sus actividades e invierten sigue siendo cada vez más restrictivo y peligroso, un creciente número de ellas consideran que pueden tener una voz con gran potencia en la protección de las libertades civiles, especialmente cuando se cometen abusos relacionados con el sector al que pertenecen o con sus operaciones. En estas páginas se exponen varios  ejemplos recientes de buenas prácticas e incentivos  para este tipo de acciones empresariales.

El número de empresas que están emprendiendo tales acciones sigue siendo modesto. Esperamos que este portal anime a muchas otras a emprenderlas también. Un creciente número de empresas se están dando cuenta del valor de hacer un esfuerzo adicional y utilizan su influencia para mantener el entorno propicio abierto, no sólo para las empresas, sino también para la sociedad civil en su conjunto. A medida que el espacio político se vuelve más agresivo y aumentan el discurso de odio y la intolerancia, estas empresas se muestran dispuestas a asumir una función más visible en la defensa de las libertades civiles y la lucha contra la discriminación.

El éxito de las empresas a largo plazo está ligado a diversos factores, como la transparencia, la certidumbre, la estabilidad y la licencia social para desarrollar las operaciones. La sociedad civil necesita espacio y protección para realizar su labor. Ayudar a garantizar ese espacio y esa protección no es sólo un imperativo moral, sino también una oportunidad de inversión para las empresas. Las empresas líderes se verán recompensadas con el reconocimiento y con entornos más estables en los que puedan realizar sus operaciones. Las rezagadas, quedarán desprotegidas y probablemente tengan que afrontar altos costos.