La participación de las empresas en el foro “Debida diligencia y reparación frente a los impactos de las actividades empresariales” de México

Diana Figueroa, Centro de Información sobre Empresas y Derechos Humanos; Germán Zarama, Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE); Roberto Stefani, Oxfam México; Christina Hollermann, Schlange & Co

El foro “Debida diligencia y reparación frente a los impactos de las actividades empresariales” llevado a cabo los días 12 y 13 de marzo en la Ciudad de México, generó gran expectativa y reunió a gran diversidad de partes interesadas en la agenda de empresas y derechos humanos. Además de las mesas de discusión, experiencias de comunidades, e intervenciones por parte de representantes del sistema interamericano a través de la Relatoría Especial DESCA de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos; del Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre la cuestión de los derechos humanos y las empresas (GT-EDH); y de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), una parte fundamental para su éxito fue la participación e involucramiento de las empresas en distintos momentos.

Como antesala al foro y a fin de discutir precisamente qué rol deberían tener las empresas en materia de debida diligencia y qué medidas pueden tomar, el 11 de marzo, la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) en México, la OCDE, el Centro de Información sobre Empresas y Derechos Humanos (CIEDH) y Oxfam México organizaron un taller preparatorio sobre las responsabilidades de las empresas en materia de derechos humanos, particularmente la obligación de llevar a cabo procesos de debida diligencia, como lo indican los Principios Rectores sobre empresas y derechos humanos de las Naciones Unidas y lo lleva a la práctica la Guía de Debida Diligencia dela OCDEpara una Conducta Empresarial Responsable. El objetivo principal fue generar un acercamiento con las empresas interesadas en comprender el alcance de esta responsabilidad para aprovechar lo mejor posible los debates abordados los días del foro.

Al taller asistieron compañías y asociaciones empresariales de los sectores de energía renovable, minería, agricultura, construcción y alimentos y bebidas, así como el Pacto Mundial y el Consejo Coordinador Empresarial, la organización empresarial más grande de México integrada por 12 organismos que representan decenas de miles de compañías. En un espacio para propiciar el intercambio de experiencias y la discusión sobre la correcta implementación de los procesos de debida diligencia en derechos humanos, las empresas se involucraron en un diálogo abierto con representantes de las organizaciones internacionales en mención. Destacaron particularmente cuestiones relativas a la incorporación de los impactos expresados por comunidades indígenas y campesinas, al igual que formas de relacionarse con ellas.

El taller incluyó una introducción a los instrumentos internacionales y estándares sobre las empresas y los derechos humanos, proporcionada por Dante Pesce, miembro del GT-EDH. También Marie Bouchard y Germán Zarama de la OCDE impartieron un módulo sobre la Guía de Debida Diligencia de la OCDE para una Conducta Empresarial Responsable, la cual representa el primer estándar respaldado por los gobiernos sobre la debida diligencia corporativa, cubriendo todos los sectores de la economía y abordando una amplia gama de riesgos en las operaciones comerciales y las cadenas de suministro, incluidos los derechos humanos, el trabajo, el medio ambiente y la corrupción. Asimismo, se incluyeron las experiencias prácticas en la implementación y asesoría de procesos de debida diligencia por parte de la Responsible Business Alliance y de Schlange & Co., organizaciones del sector privado que promueven los estándares internacionales en mención.

Taller con empresas

Finalmente, se realizó un conversatorio sobre mecanismos de queja y reclamación al interior de las empresas, el cual generó también un intercambio muy interesante para encontrar la mejor forma en que las empresas pueden allegarse de información sobre los impactos que pueden producir o han generado proyectos en los que están involucradas. Se revisaron también los retos que existen para garantizar el acceso a mecanismos de remediación ante posibles impactos negativos de las empresas, incluyendo el rol que tienen los Puntos Nacionales de Contacto (PNC) para la Conducta Empresarial Responsable. Al finalizar el taller, las empresas participantes agradecieron el espacio y mostraron entusiasmo en participar los siguientes días en el foro sobre debida diligencia y reparación.

Durante el foro, el sector empresarial participó en la inauguración y el cierre del evento, los dos momentos simbólicos de este esfuerzo por parte de la sociedad civil y los organismos internacionales para traer a la misma mesa a las empresas, la sociedad civil, las comunidades afectadas, el gobierno y la academia. Agradeciendo la invitación a participar en el foro, tanto el Pacto Mundial, como el Consejo Coordinador Empresarial mostraron a través de sus discursos su disposición para escuchar y continuar el diálogo con la sociedad civil y las comunidades. Considerando que son las partes que se enfrentan frecuentemente en situaciones de impactos potenciales y reales sobre los derechos humanos, estos mensajes abren la puerta para un acercamiento en torno a la construcción de un esquema normativo e institucional sobre la debida diligencia en derechos humanos en México.

Dada la atmósfera de buena voluntad, inmediatamente después del evento, las organizaciones de la sociedad convocaron una reunión con las empresas, acompaña por la OACNUDH, la OCDE y la academia. Tras una conversación sobre las perspectivas y resultados del foro, ambas partes llegaron a algunos acuerdos generales para continuar el compromiso de diálogo expresado durante el foro. Además de reconocer que el eje central sobre la cuestión de los derechos humanos y las empresas es el concepto de debida diligencia en derechos humanos, las empresas expresaron su voluntad de aprender más sobre la implementación de este proceso, de involucrar a más empresas en la conversación para avanzar de manera constructiva en el tema y tener un rol activo en propiciar espacios multiactor convocados por el gobierno mexicano.

En suma, el foro “Debida diligencia y reparación frente a los impactos de las actividades empresariales” no solamente logró reunir una masa crítica a nivel global sobre la necesidad de integrar esquemas de debida diligencia obligatoria en derechos humanos en México, sino que también logró dar un primer paso, histórico, en establecer un piso mínimo de diálogo entre todas las partes involucradas. Aunque existen claramente dificultades y puntos de desacuerdo, esperamos que en el futuro cercano, los resultados de este foro único en el Sur Global rindan frutos a favor de los derechos humanos de las personas y sus comunidades.