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Opinión

20 Oct 2022

Autor:
Elodie Aba, Business & Human Rights Resource Centre

Propuesta de tratado vinculante sobre empresas y derechos humanos: Balance de 8 años de negociaciones

En los últimos años se ha acelerado considerablemente la presión a favor del establecimiento de normas vinculantes de derechos humanos que regulen la actividad empresarial en todo el mundo, ya que la sociedad civil, las personas trabajadoras, las comunidades afectadas, las personas defensoras de los derechos humanos y ambientales, algunos inversores –e incluso algunas empresas– exigen cada vez más que se apliquen consecuencias legales cuando las empresas infringen los derechos humanos. Los cambios legislativos van en aumento, tanto a nivel nacional como regional, sobre todo en la Unión Europea (UE) y Norteamérica. En el Reino Unido, casi 50 empresas han firmado recientemente una declaración en la que se pide el desarrollo una legislación de diligencia debida en materia de derechos humanos en su territorio. En este contexto, la propuesta de tratado vinculante sobre empresas y derechos humanos constituye otra posible herramienta que podría contribuir a reforzar la rendición de cuentas en materia de abusos de los derechos humanos por parte de las empresas.

Transcurridos ocho años desde el inicio del proceso de negociación del tratado, que comenzó en 2014, los Estados miembros de la ONU, la sociedad civil y otros actores interesados se reunirán en Ginebra para la 8.ª sesión del Grupo de Trabajo Intergubernamental (GTI), con objeto de debatir el marco del proyecto de tratado, del 24 al 28 de octubre de 2022. A diferencia de ocasiones anteriores, en esta sesión no se examinará un nuevo texto del tratado. Por el contrario, el presidente-relator del grupo anunció que el debate se basará en el “texto del tercer borrador revisado del instrumento jurídicamente vinculante con las propuestas textuales concretas, presentadas por los Estados durante la 7.ª sesión”. Dicho de otro modo, las personas participantes examinarán la misma versión del tratado que el año pasado. Ecuador también ha preparado una contribución informal con propuestas de enmiendas a determinados artículos del proyecto de tratado con el fin de facilitar el debate.

Mientras las partes interesadas se preparan para la sesión de este año, presentamos la nueva serie de blogs del Centro de Información sobre Empresas y Derechos Humanos, Taking stock: Reflections on the progress of the UN Binding Treaty [Un balance necesario: Reflexiones sobre el avance del Tratado Vinculante de la ONU], un completo repositorio de nuevas perspectivas sobre el tratado y el proceso de negociación, procedentes de personalidades del mundo académico, de gobiernos y de la sociedad civil. Pretende hacer oír la voz de estas destacadas personas expertas sobre el terreno, procedentes de regiones clave –en particular, del Sur Global– para poner de manifiesto su aportación al debate sobre el tratado.

En calidad de coimpulsor de la iniciativa del tratado vinculante, el Gobierno de Sudáfrica expresa su preocupación por el hecho de que las empresas cumplan con las normas de derechos humanos en el Norte Global, mientras que “se muestran reacias o no están dispuestas a acatar o a someterse a la legislación nacional de los países del Sur que establecen normas de derechos humanos”. El Gobierno también comparte cinco elementos clave del proyecto en los que se centrará durante las negociaciones, a saber, el ámbito de aplicación, la jurisdicción, los derechos de las víctimas, la prevención y la cooperación internacional.

El profesor Surya Deva, antiguo miembro del Grupo de Trabajo de la ONU sobre Empresas y Derechos Humanos, realiza varias propuestas para hacer avanzar el proceso del tratado. Insiste en que se debería basar en las necesidades de las personas titulares de derechos y en que un futuro tratado vinculante debería subsanar las carencias de los Principios Rectores de la ONU en relación con el cambio climático y el consentimiento libre, previo e informado, entre otros. El profesor Deva subraya que las disposiciones deberían reconocer el hecho de que todas las empresas están obligadas a respetar los derechos humanos y exigir a los Estados que mejoren el acceso a la reparación por los abusos de los derechos humanos cometidos por las empresas. Para que el proceso de elaboración del tratado siga adelante es necesario, asimismo, llegar a un acuerdo sobre su alcance.

Otros aportes comparten sus aspiraciones y preocupaciones respecto al proceso del tratado vinculante. Solidarity Center, destaca la persistencia de las infracciones laborales en las cadenas de suministro mundiales e insta a que cualquier tratado sitúe a las personas trabajadoras y a los sindicatos en el centro del proceso de diligencia debida en materia de derechos humanos. El profesor Douglas Cassel, de la Universidad de Notre Dame, analiza el equilibrio de la influencia de los Amigos de la Presidencia, un grupo de embajadores/as de Ginebra que representan a los cinco grupos regionales de la ONU que prestan apoyo a la Presidencia entre las diferentes sesiones. El Centro de Estudios Jurídicos Aplicados (CALS) expresa su preocupación por el hecho de que quienes pretenden acabar de inmediato con la impunidad de las empresas por los abusos de los derechos humanos que cometen no cuenten con un 4º borrador del Tratado Vinculante.

Mientras las negociaciones se prolonguen, las comunidades afectadas continuarán sin recibir la protección jurídica internacional vinculante necesaria. CIDSE y Amigos de la Tierra Europa explican el modo en que se puede complementar mutuamente la Directiva de la Unión Europea sobre la diligencia debida en materia de derechos humanos y el ambiente en las cadenas de suministro de las empresas y el tratado. Pax Christi International destaca seis puntos clave de América Latina para debatir en la 8ª sesión del GTI. Homa, Centro de Derechos Humanos y Empresas de Brasil, presenta los retos y las perspectivas del proceso y subraya la importancia de evitar la captura del mismo por parte de las empresas. Lawyers for Human Rights insiste en situar a las comunidades en el centro del proceso de negociación del tratado y amplía su llamado para que no se haga “nada sobre nosotros sin nosotros”. El Consorcio de Uganda sobre Responsabilidad Corporativa sostiene que los países del Sur Global con escasa capacidad para regular las actividades de las empresas se verían especialmente beneficiados si se respalda un tratado internacional vinculante, ya que, cuando únicamente existen medidas voluntarias, se ha demostrado que son simplemente insuficientes.

Para conocer estas y otras perspectivas locales y regionales sobre el tratado y el proceso de negociación, visite nuestra página dedicada a la 8ª sesión del GTI. Durante la sesión, elaboraremos un boletín diario para informar a las partes interesadas que no puedan participar directamente en el proceso.

Haga clic aquí para consultar la serie de blogs sobre el proceso del tratado.

Un balance necesario: Reflexiones sobre el progreso del Tratado Vinculante de la ONU

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