Empresas y Derechos Humanos - Breve introducción

Woman & child in Niger Delta near shore & water damaged by oil spill - credit: Leigh Day

Introducción

Ante la irrupción de graves abusos en décadas recientes, las organizaciones de la sociedad civil han llamado cada vez más la atención de las empresas para que respeten los estándares de derechos humanos. Muchas iniciativas de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) se emprenden de modo selectivo, con base en lo que la empresa decide abordar voluntariamente. Sin embargo, un enfoque de derechos humanos requiere que las empresas respeten todos los derechos humanos y estipula un enfoque internacionalmente reconocido del respeto al ser humano respecto de las afectaciones sociales y ambientales de las empresas.

El Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas adoptó los “Principios Rectores sobre las empresas y los derechos humanos: Puesta en práctica del marco de las Naciones Unidas para ‘proteger, respetar y remediar’”, en 2011. Este marco comprende las obligaciones del Estado de proteger frente a abusos de derechos humanos, la responsabilidad empresarial para respetarlos y un mayor acceso por parte de las víctimas a una remediación efectiva. Asimismo, en 2011, el Consejo estableció un Grupo de Trabajo sobre empresas y derechos humanos.

Las empresas se han unido entre sí y, en algunos casos, con los gobiernos, las organizaciones internacionales y/o ONG alrededor de iniciativas voluntarias para abordar algunos temas de derechos humanos. Cada vez más empresas están dando pasos en la dirección correcta para promover los derechos humanos. Pero los informes cotidianos en nuestro sitio web relativos a abusos por parte de las empresas demuestran que aún hay mucho por hacer en este campo.

Contexto

Toda empresa, de cualquier sector industrial tiene impactos y responsabilidades de derechos humanos. Como se ha demostrado en nuestro sitio web, las empresas pueden tener consecuencias en la totalidad de las cuestiones de derechos humanos de manera positiva o negativa, incluyendo la discriminación, el acoso sexual, la seguridad y salud ocupacional, la libertad de asociación y de conformar sindicatos, la violación, la tortura, la libertad de expresión, la privacidad, la pobreza, el derecho a la alimentación y al agua, la educación y la vivienda.

Las empresas han sido acusadas por mucho tiempo a causa de su responsabilidad en abusos de derechos humanos, como lo señalan estos ejemplos:

  • Abusos históricos: Empresas que se beneficiaron de la esclavitud y la trata esclavista; del suministro de bienes a la Alemania nazi, lo cual permitió que se cometieran crímenes de guerra y delitos de lesa humanidad; del trabajo forzado en Asia, durante la Segunda Guerra Mundial; de la venta de productos al gobierno del Apartheid en Sudáfrica y a los gobiernos militares en América Latina que estos utilizaron para perpetrar violaciones de derechos humanos.
  • Asesinatos: Según un informe de Human Rights Watch indica que en Honduras han sido asesinados al menos 29 líderes comunitarios en sus reclamaciones contra empresas palmicultoras y ganaderas en la zona del Bajo Aguán.
  • Salud ambiental: Doe Run, una empresa estadounidense explotó una vieja fundición de metales en La Oroya, Perú, haciendo que el 85% de las niñas y niños de la comunidad tengan niveles inaceptables de plomo en la sangre.
  • Violaciones y abuso sexual: La empresa HudBay Minerals, de Canadá ha sido acusada ante la justicia de ese país por su responsabilidad en la violación y el abuso sexual colectivo que sufrieron once mujeres indígenas a manos de personal de seguridad y de la minera en Guatemala.
  • Torturas: Las empresas Daimler-Mercedes Benz y Ford están demandadas por haber entregado a los militares los datos de trabajadores sindicalizados que fueron posteriormente objeto de detención arbitraria, torturas y desaparición forzada durante la dictadura militar en la década de los años setenta.
  • Trabajo infantil: En México se calcula que casi cuatro millones de niñas y niños trabajan en plantaciones, el comercio informal y son explotados para el tráfico sexual y la pornografía.
  • Libertad de expresión: La empresa canadiense Netsweeper ha sido acusada de asistir al gobierno de Paquistán en aplicar la censura en línea y no ha respondido a las denuncias de las organizaciones de la sociedad civil.
  • Pueblos indígenas y desplazamiento: En Guatemala, cientos de familias de 33 comunidades indígenas que sufrieron el desplazamiento y la pérdida de sus medios tradicionales de vida por la decisión del entonces gobierno militar de construir la represa de Chixoy sin consulta previa, libre e informada, aún no han recibido reparación por los daños sufridos por el desalojo e inundación de sus tierras.
  • Complicidad:La empresa norteamericana de exportación de banano Chiquita Brands ha sido acusada de pagar por su seguridad a las guerrillas de izquierda y, posteriormente, a grupos paramilitares de derecha responsables de al menos 240 masacres en la región de Urabá en Colombia entre 1987 y 2002.
  • Discriminación: La empresa Ponce Construcciones fue sancionada por las autoridades en Argentina por discriminar contra dos mujeres soldadoras. Existen numerosas denuncias por discriminación por género, orientación sexual, discapacidad y edad en el trabajo en diversos países.
  • Derechos laborales:  En Venezuela, fueron despedidos 67 trabajadores de Diques y Astilleros Nacionales, entre ellos 5 dirigentes sindicales que negociaban la convención colectiva de trabajo.
  • Acceso al agua: Las amenazas sobre ecosistemas frágiles y la pérdida de acceso al derecho al agua es una de las fuentes de conflictos en Chile, según el Instituto Nacional de Derechos Humanos.
  • Seguridad industrial y salud ocupacional: En Nicaragua, se calcula que unas 24.000 personas han muerto por insuficiencia renal aguda, muchas de ellas presuntamente vinculadas con los agroquímicos usados por las plantaciones azucareras.

Las empresas tienen la responsabilidad de respetar los derechos humanos

El preámbulo de la Declaración Universal de Derechos Humanos llama a que “tanto los individuos como las instituciones” promuevan y respeten los derechos humanos. Aunque la obligación principal de proteger los derechos humanos sigue siendo de los gobiernos nacionales, las empresas tienen la responsabilidad de proteger los derechos humanos en sus operaciones. El Consejo de Derechos Humanos de la ONU aprobó los Principios Rectores sobre las empresas y los Derechos Humanos por consenso, en 2011. El Principio Rector 11 establece que: “Las empresas deben respetar los derechos humanos. Eso significa que deben abstenerse de infringir los derechos humanos de terceros y hacer frente a las consecuencias negativas sobre los derechos humanos en las que tengan alguna participación”.

Sistema Universal de Derechos Humanos – ONU

Además de la Declaración Universal de Derechos Humanos (1948), los dos tratados vinculantes de derechos humanos a nivel mundial –Los Pactos Internacionales de Derechos Civiles y Políticos y de Derechos Económicos, Sociales y Culturales- , las Naciones Unidas han adoptado convenciones temáticas sobre los derechos de las mujeres, los niños y niñas, los trabajadores migratorios y sus familias y las personas con discapacidad, y a estar libres de prácticas de genocidio, discriminación racial y de torturas. (Para mayor información sobre los tratados vinculantes, pulse aquí). Asimismo, la Organización Internacional del Trabajo, OIT, ha adoptado numerosos convenios sobre los derechos de las trabajadoras y los trabajadores, entre ellas uno específico sobre Pueblos Indígenas y Tribales en cualquier lugar del mundo. A pesar de todos estos instrumentos, no existe aún un mecanismo universal e internacional para las víctimas de abusos de derechos humanos que permitan presentar quejas contra empresas.

  • El Pacto Global de la ONU 

En el año 2000 las Naciones Unidas lanzaron el Pacto Global de la ONU como iniciativa voluntaria en la que las empresas participantes se comprometen a alinear sus operaciones con nueve principios relativos a los derechos humanos, laborales, ambientales y contra la corrupción. Miles de empresas participan actualmente en el Pacto Global pero, como lo indica el propio Pacto Global, su carácter no es jurídicamente vinculante (obligatorio) y no juzga el desempeño de las empresas.

  • Representante Especial de la ONU

 En 2005, el Secretario General de la ONU, Kofi Annan nombró al profesor John Ruggie, de la Universidad de Harvard, para que sirviera como Representante Especial de la ONU sobre las empresas y los derechos humanos. El profesor Ruggie llevó a cabo una amplia investigación y consultas con representantes de gobiernos, empresas y organizaciones de la sociedad civil en diversos lugares del mundo. Como Representante Especial, Ruggie propuso los Principios Rectores de la ONU sobre las empresas y los derechos humanos en su informe final al Consejo de Derechos Humanos, en 2011, los cuales fueron adoptados por dicho Consejo por unanimidad. Para acceder al archivo de materiales (en inglés principalmente), sobre el mandato del entonces Representante Especial, pulse aquí; para materiales sobre los Principios Rectores, desde su aprobación en 2011, pulse aquí

  • Grupo de Trabajo de la ONU

En 2011, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU estableció un Grupo de Trabajo sobre las empresas y los derechos humanos. Todos los materiales producidos por el Grupo de Trabajo y para el mismo están disponibles en estas páginas.

El trabajo de las Organizaciones No Gubernamentales y la sociedad civil

Las ONG, los grupos de comunidades locales y las y los activistas en todo el mundo están haciendo un trabajo clave de monitorear la conducta en derechos humanos de las empresas, dando publicidad a los abusos y buscando que éstas respondan por los mismos. En algunos países, las ONG y los activistas sufren riesgos de retaliación por las empresas o las autoridades gubernamentales a causa de su trabajo por hacer que las empresas rindan cuentas. Muchas ONG continúan haciendo un llamado por el establecimiento de estándares internacionales vinculantes sobre empresas y derechos humanos. (Véase en esta página [add link] para mayor información). Unos grupos de la sociedad civil también trabajan con algunas empresas en iniciativas para promover los derechos humanos.

Demandas y mecanismos de quejas

Las empresas que no respetan los derechos humanos corren un riesgo creciente de enfrentar litigios en derechos humanos. Nuestro Portal de Responsabilidad Legal Empresarial contiene el perfil de más de 100 demandas destacadas sobre empresas y derechos humanos. Los mecanismos de quejas no-judiciales pueden ayudar a resolver las disputas con las empresas. La Instalación de Acceso (en inglés), recoge y explica dichos mecanismos.

Guías de derechos humanos para empresas

Se ha publicado una amplia gama de materiales para ayudar a las empresas a hacer operativos los derechos humanos. Muestras páginas sobre cómo poner en práctica los Principios Rectores, y nuestro nodo más amplio sobre Herramientas y Guías son la ruta para hallar dichos materiales.

Los grupos que actualmente están ayudando a las empresas a hacer esta incorporación incluyen a: la Iniciativa Empresarial Global sobre Derechos Humanos, Empresas para la Responsabilidad Social, el Instituto Danés para los Derechos Humanos, el Instituto para los Derechos Humanos y las Empresas, y Shift.

Políticas de Derechos Humanos

El CIEDH documenta y apoya la adopción de declaraciones sobre política de derechos humanos por parte de las empresas. Nuestra lista cuenta actualmente con más de 340 empresas que se han comprometido con el respeto de los derechos humanos.

Conclusión

 La adopción de políticas, la proliferación de iniciativas voluntarias y el reconocimiento de que las empresas tienen una responsabilidad de respetar los derechos humanos representan un avance. Pero todo lo anterior no ha sido suficiente para que las empresas respeten los derechos humanos. Por consiguiente, se requiere aún de forma urgente mayor escrutinio, transparencia y acciones de remediación para las víctimas, así como otros mecanismos para la rendición de cuentas por las empresas, al lado de más trabajo por parte de la sociedad civil, los gobiernos, las Naciones Unidas y las empresas mismas.