Cómo enfrentar los posibles riesgos de la “Cuarta Revolución Industrial” en materia de derechos humanos”
La tecnología tiene el poder de liberarnos del trabajo arduo y tedioso o diezmar nuestros medios de subsistencia; a menudo, las decisiones que tomen los gobiernos y las empresas determinarán la diferencia. En los últimos cinco años, la tecnología se ha introducido en la esfera de las empresas y los derechos humanos con una fuerza que pocos de nosotros esperábamos. Su poder ha cautivado nuestra imaginación, con oportunidades inesperadas, pero también ha creado nuevos riesgos: el potencial de la automatización para liberar a miles de millones de personas del trabajo arduo y tedioso o para diezmar los medios de subsistencia; la oportunidad que ofrece el trabajo esporádico para crear economías compartidas y servicios receptivos, o para debilitar los derechos esenciales de los trabajadores; el poder de la inteligencia de datos para fortalecer la debida diligencia corporativa o para impulsar los prejuicios y la intolerancia existentes en nuestras sociedades. Estas alternativas contrastantes suscitan una pregunta crucial para el movimiento de las empresas y los derechos humanos: ¿cómo podemos contribuir a garantizar que nadie se quede atrás en esta transición?...